domingo, 30 de enero de 2011

Primer blog del año

Aprovecho unos días después de mi cumpleaños no. 40 para escribir en mi blog. Hacia ya más de un mes no escribía nada y aprovechando el uso de una computadora del trabajo, para plasmar algunos pensamientos de las últimas semanas.

Empezaré por decir que mi cumpleaños no. 40 tuvo un gran giro inesperado. Yo venia haciéndome ideas de lo que iba a hacer en mi cumple 40, y todos envolvían a Edgar.  Originalmente iba a sacar pasajes para volver a Santa Marta, el lugar donde hicimos el amor en una orilla de la playa, a vista de quien quisiera vernos. Luego iba a emborracharme y dejar que mi amado me usara a su antojo, jeje.  Cosas del destino impidieron que eso sucediera. Pero se que aun hay tiempo y quizás dentro de la próxima década de mi vida, se que cumpliré estas fantasias/sueños/anhelos.

En lugar de eso, estuve con mi familia, creyéndome que iba a pasar un cumple simple, cenando con mi hermana y sus hijos. Al final de cuentas, lo que me esperaba fue una hermosa sorpresa, pues me llevaron a una fiesta con casi toda mi familia y algunos amigos. Algunas fotos acompañan el blog.

En lo personal me he dado cuenta que mi corazón no se mueve de su lugar. No he podido (o querido) abrir el corazón para nadie y aunque quizás eso asustaría o molestaria a algunos, para mi esta más que bien porque me da ha entender que mi corazón sigue siendo de él. Quizás quieras creer que el hechizo que nos unía se rompió, pero si analizas bien los sucesos de tu vida y las cosas que te digo, te darás cuenta que el hechizo, no solo es real, sino que aun existe. Y te amo con la misma intensidad de siempre. Y Estoy seguro que serás tu quien me quite mi segunda virginidad.

He estado ausente de la iglesia a donde voy por situaciones del trabajo, pero se que Dios esta a mi lado, alentándome y dandome fuerzas para continuar. Ahora esta en el mismo plano que mis planes para el futuro, pero se que cuando logre elevarlo como el eje central de mi vida, veré cambios mas profundos e importantes.

Gracias a Dios, no solo encontré un empleo, sino que con su bendición, me han dado la permanencia en el mismo y ya tengo una fuente de ingreso fija. Y de ahí es donde viene el animo para soñar más en grande. Y como dije, con la bendición de Dios, pronto estaré en mi propio hogar con mis propias cosas, ganadas con el sudor de mis frente (y velocidad de mis dedos).

Sin más babosadas que decir, me despido. Gracias a quienes se toman el tiempo para leer estas cosas y en especial a tí, que tienes la llave de mi corazón. te amo Edgar Oswaldo Gonzalez Pineda.