martes, 14 de septiembre de 2010

Rencores y Miedos

Quizás para mucha gente no hay relación entre estos dos, pero un amigo mio me dijo algo que yo desconocía: "El Miedo es el camino al lado oscuro. El miedo lleva al rencor. El rencor lleva al odio. El odio lleva al sufrimiento". Si suena como algo salido de una película, es porque así es. Mi amigo se llama Maestro Yoda y hasta hace poco pensé que lo que había dicho era solo una linea mas de la película.

Analizando mi vida, he visto que aunque no he llegado a sentir odio, siempre han habido momentos en mi vida marcado por el rencor o el miedo.

A las 4 o 5 años, queriendo ser un super villano de Aquaman, me puse a jugar con fuego debajo de la cama de mis padres. Esto me gano una paliza con una rama de palo de limón. Por varios días tuve espinas de limón incrustadas en mi cuerpo y cabeza. Y desde ese momento empecé a sentir rencor hacia mi propio padre. Un rencor que cargue por mas de 30 años desde ese momento hasta días antes de su muerte. Una de las personas que se supone me protegiera del mundo, me expuso a el de la peor manera. No solo sentí rencor hacia el, sino también un miedo de que me hiciera algo peor si decía o hacia algo.

A los 8 o 9, mi hermano mayor decidió que yo seria su juguete de predicción y una noche decidió abusar de mi sexualmente. Este evento en particular desato muchas cosas en mi. Quizás fue el catalizador para mi vida como homosexual, quizás no, pero el evento me marco definitivamente. Por miedo a que mi hermano me hiciera mas daño (algo que cuando uno es un niño, es mas común de lo que se cree, en especial entre hermanos), permití que hiciera lo que el quisiera. Otra decepción, pues se supone que me defendiera y cuidara, pero mira a ver. Y la cosa no acabo ahí. Mi mama nos sorprendió, y a pesar de pensar que yo era la víctima del incidente, nos pego a los dos con igual desden. Sentí que nadie en verdad me quería, pues si mi madre no era capaz de protegerme tampoco, a quien iba a acudir cuando lo necesitara? Creo que ese fue el momento en el cual empecé a construir el muro alrededor de mi corazón, pues sentí que no podía confiar en nadie. Y aunque nunca llegue a sentir nada negativo hacia mi madre, tampoco pude confiar lo suficiente en ella para buscar su consejo y sabiduría.

A los 11, mi otro hermano mayor, empezó a fastidiarme mientras aprendía a cocinar. Cansado de dejar que mis hermanos me fastidiaran tanto, decidí tomar acción y lo salpique con un poco de aceite caliente. Quizás dos o tres gotas. Por 3 segundos me sentí bien conmigo mismo, pues aunque quizás de la forma incorrecta, me defendi. Entonces llego mi papa, y con el mismo tenedor con el que salpique a mi hermano, me lo pego en el estomago, quemandome y dejandome cicatrices en la mente y el cuerpo, otra vez. Quizás de ahí salio mi aversión a querer compartir con mi familia. Simplemente no me sentía bien con ninguno de ellos.

A los 15, empecé a explorar mi sexualidad y aunque no sabia mucho sobre el sexo gay, había encontrado a alguien con quien compartia frecuentemente. En medio de mi ignorancia, no llegue a desarrollar sentimientos hacia esa persona, pero todos en mi barrio lo llamaban mi "marido", pues aparentemente le decía a todos las cosas que hacia conmigo. Otro golpe a mi moral. ¿Cuando todas las personas que te rodean te hacen daño, que te queda por hacer?

Pasaron años y me había desentendido de casi todo. A nada le ponía atención y no me importaron muchas cosas. Cuando decidí irme a vivir con mi hermana y a probar fortuna en USA, lo hice en parte por huir de una persona que me lastimaba. Y fue como hecharle aceite al fuego y resulte quemado mucho peor.

A los 29, conocí a la persona que marcaría de forma mas profunda mi vida. Físicamente no era lo buscaba, pero era lo suficientemente atractivo para mi. A los pocos días de conocernos, me declara su amor. Después de una vida llena de rencores hacia personas que me fallaban y miedos por no tener personas que no me querían, llega este único ser. lleno de vida y de esperanzas. Y el muro que ergui en mi corazón se quebró. Sentía que este hombre me podía rescatar de las oscuridades que me había hundido. Que a pesar de mis imperfecciones físicas, me quería amar. Alguien que me ofrecía lo que nadie jamas me había dado. Quede embrutecido. Y a pesar de la distancia, me entregue a el. Nadie mas existía en mi vida. Cada vez que podía le enviaba regalos y correspondencia. Fue una época muy linda en mi vida. Pero como todo en la vida, nada dura para siempre.

Después de dos años (un periodo en el que solo salia con mis amigos y me prive de muchas cosas por esforzarme en ser otra persona) mi gran amor, me da el gran corte. Después de elevarme a las nubes y hacerme flotar en una burbuja, me la reventó y me dejo caer. Mi salvador pareció ser tan falso como todos los demás. Luego de subirlo a un pedestal, donde lo adoraba como una divinidad, no me quedo otra que aceptar el hecho que todo el mundo es igual. Crudo, sin vaselina. Casi cierto. Pero el sentimiento prevalecio dentro de mi. ¿Estaría dispuesto yo a dejar ir de mi vida la unica razon que tenia para ser feliz? Por supuesto que no. Pense que tenia la capacidad de perdonarlo, pero eso no fue completamente cierto. El muro de mi corazon se volvio a reparar. Y aunque sentia un inmenso amor hacia el, senti que no podia confiar en el. Y con ese componente ausente, decidi que en vez de seguir mi propio camino, tomaria el camino que andaba todo el mundo. Creo que fue en ese momento en el cual se dividio mi vida por completo. Las cosas ya no serian lo mismo.

A pesar de tener el corazon herido y sangrando, decidi irme a vivir con aquel hombre. Y al principio todo empezo bien. No teniamos mucho, pero nos teniamos el uno al otro. Y se supone que eso fuera suficiente. Poco a poco la herida fue sanando. Pero aquel rencor que llevo cargando desde los 5 años no queria despedirse de mi. Senti ese resentimiento contra este hombre que aveces maravilloso, aveces radiante, aveces insoportable, porque nunca pude perdonarlo por completo. POr X o Y razon, decidi traicionarlo, haciendome exactamente lo que el me hizo a mi. Me acoste con alguien mas. No senti nada. Ni gusto, ni satisfaccion, ni remordimiento. NADA. Acaso estaba vacio? Habia perdido el corazon? Estaba yo tan jodido que no sabia diferenciar lo que sentia? Al parecer, si. Porque a pesar de que mi corazon amaba a ese hombre, no supe detenerme. Y al ser incapaz de confiar en el plenamente, tampoco le conte lo que pasaba por mi mente. A pesar de sus ruegos y de las situaciones, no pude. Habia perdido la capacidad de sentir. En mi retorcida mente, me decia que mientras el no supiera lo que yo hacia, no habria problema. Claro, tampoco es que me hubiese convertido en una perra que se acostaba con el primero que apareciera. Gracias a Dios nunca llego a eso.

Entonces el se entero de lo que hacia, porque no supe manejar las cosas. Acaso quise que se diera cuenta? Estaba inconsientemente enviando señales de que las cosas no andaban bien? Quien sabe. Digamos que fue una señal. Despues de una semana donde las lagrimas y la desconfianza reinaron en nuestor hogar, decidimos seguir adelante. No porque yo lo sugiriera, sino porque me habia acostumbrado a mi amor, que ya no sabia nada mas. No supe en ese momento que hacer. Hice un esfuerzo en confiar en el. Lo incorpore por un tiempo en las cosas que hacia. Pero me habia perdido tanto dentro de mi que no me di cuenta de muchas cosas.

No me habia dado cuenta del gran amor que aun ese hombre tenia por mi. NO me daba cuenta de que cada vez que me tocaba para expresarme su amor, lo hacia por esa razon solamente, no como forma de dejarme saber que queria sexo. No me habia dado cuenta que las porquerias que hacia no me llenaban. No me di cuenta que me habia vuelto una carga. Del sufrimiento que el padecia. Trate de darle lo que yo pense que el queria. Aunque no siempre fue receptivo a sus acercamientos, teniamos sexo mas veces que antes. Me incorpore lentamente a su mundo, aunque no lo suficiente como para querer caminar a su lado. Me doy cuenta ahora que me volvi una cadena para el. Que me arrastraba detras de el.

Finalmente, los eventos que nos llevaron al final de esa relacion, tuvieron que pasar. Como no fui capaz de hablar claramente con el, asumi muchas cosas y todo culmino con una amenaza. Asumi que yo estaba tan jodido que termine en convertirlo a el en un reflejo de mi. Que esa noche cuando me fui de mi casa, el se habia parecido tanto a mi, que se habia burlado de todo el sufrimiento que habia pasado yo en los dias anteriores. Lo que paso ese sabado me destruyo por completo, con todo y barrera en mi corazon y corto la mayoria de los lazo con la persona que amo. Por primer momento en toda mi vida, llegue a donde no habia llegado antes. Llegue a odiar. Fue ese odio que me hizo destruir los recuerdos que habia dejado inicialmente. Y fue ahi, en ese momento que me dije que yo ya no queria ser esa persona.

Fue cuando salte de rencor al odio que me di cuenta que no habia madurado y cosechado nada con el hombre que amo. Y por mas que me hubiese gustado permanecer a su lado, tenia que alejarme de el. Ahora con el corazon al desnudo, libre de pesos y la mayoria de mis miedos, estoy abriendo un nuevo capitulo en mi vida. Lo que si ya no existe en mi corazon es el rencor. Solo me falta un paso para poder sentirme completamente libre de rencor, la causa de la construccion del muro en mi corazon. Me falta perdonar a mi hermano. No se como lo voy a hacer, ni tengo ideas de que pasara despues, pero el momento es el mas preciso para hacerlo. Porque para que mi nueva vida crezca saludable, debo dejar la mayoria de las cosas que me detienen. Porque quiero ser, no solo el hombre que ama, sino el hombre que confia y que es digno de confianza y amor reciproco. Ya casi gaste la mitad de mi vida en rencores y miedos. Ahora quiero encaminarme y caminar al lado de Edgar.


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